Las células madre pueden ayudar a mejorar la fertilidad al regenerar y reparar tejidos reproductivos dañados, como los ovarios o los testículos. Además, pueden estimular la producción de células germinales y mejorar la calidad de óvulos y espermatozoides. También tienen un efecto modulador sobre el sistema inmunológico, lo que puede ser beneficioso en casos de infertilidad relacionada con factores autoinmunes o inflamatorios. Estas propiedades hacen que las terapias con células madre sean una opción prometedora para tratar diversos tipos de infertilidad